“Guinea Ecuatorial en el Corazón”

0
209

Cuando la independencia FUE UNA EQUIVOCACIÓN…

Por Severo-Matías MOTO NSA

Asegura la letra del Himno Nacional de Guinea Ecuatorial, que la colonización española, en ese selvático rincón africano, duró doscientos años. Otros, más modositos, dicen que dicha colonización solo duró siglo y medio. Hay quien, español o guineano, de hoy, se empeña en desandar tan largo camino de colonización, perderse en los dimes y diretes, los pros y contras de la colonización española, para, en un gesto de la llamada, “humildad de gancho” (falsa) echarse las culpas de algo que, doscientos años o ciento cincuenta años después, poco tienen que explicar o expiar. Otros, directa y cómodamente se cuelgan de la “leyenda” para echar la culpa de sus problemas de hoy a 200 o 150 años de colonización.

RECONCILIAR LOS INTERESES ECONÓMICOS CON LOS INTERESES HUMANOS DEL PUEBLO GUINEO.

*Un Presupuesto vitalicio para Guinea Ecuatorial…

Para ser justos, hay que partir de la base de la tremenda y secular realidad, y la única explicación de las razones que se utilizaron entonces, hace 250 años (200 de colonización; 50 de independencia) sigan siendo las mismas que se utilizan ahora, por unos y por otros sea que la explotación pura, dura plana e irrenunciable para los colonos, tanto de hoy, como de ayer, fue y es exclusivamente cebarse en los intereses económicos que ofrece el territorio: Su poderoso e inagotable  mundo FORESTAL; su ingente, desbordante y copioso MAR; la fecunda ubre de subsuelo: su limpio y abundante PETRÓLEO, su ingente bolsa de GAS, su ORO, sus DIAMANTES…

La colonización pura y dura tuvo sentido, razón y explicación en ese cebarse y amorrarse, única y exclusivamente en esos recursos económicos; en utilizar el factor material y humano africano para la explotación y exportación de estos recursos económicos hacia España. Todo, y solo, para cubrir- como lo reconocen muchos españoles- la terrible crisis económica de la post guerra civil española. Tan cierta fue y es esa realidad, que aseguran que el Generalísimo, Don Francisco Franco Bahamonde, consagró un PRESUPUESTO VITALICIO para Guinea Ecuatorial, cifrado en 2500 millones.

Durante su presidencia, 11 años, Macías Nguema, recibía de Franco los 2500 millones íntegros que le llegaban en vuelos regulares de IBERIA. Macías disfrutaba mientras controlaba el recuento, céntimo a céntimo del presupuesto que le enviaba Franco.

Destronado y asesinado Macías, la triple gran pegunta es, 1.- ¿Sigue existiendo este presupuesto legado por Franco? 2.- ¿Obiang Nguema sigue recibiendo, íntegro como Macías, este presupuesto vitalicio que dejó Franco? 3.- ¿Cuánto -si no lo recibe íntegro- y qué hace Obiang Nguema con la parte que recibe de este presupuesto (¿500 millones?) legado por Franco para agradecer al pueblo de Guinea Ecuatorial?

 

¡SIN ACRITUD!

 

No pretendemos, naturalmente, abrir una fácil, aventurera o lesiva polémica. No pretendemos herir ni a la inteligente España; ni menos al facilón y débil facilitador Obiang Nguema. Pretendemos algo mucho más profundo, digno y de derecho para ese pueblo de Guinea Ecuatorial que la ESPAÑA grande quiere, y algunos españoles deberían, llevar en el corazón. Y es, directamente, un deseo, una petición y una limpia propuesta: Que los intereses económicos coloniales, en las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial, se concilien, se entiendan y no se interfieran u obstaculicen los intereses humanos del pueblo guineo.

Es absolutamente cierto y de toda certeza que, mientras Obiang Nguema Mbasogo siga siendo el punto de referencia para esa reconciliación entre los intereses económicos y los humanos (libertades democráticas), nada se puede esperar de este limpio deseo, hecho petición por la Oposición Democrática Guineana en el Exilio, en su “Gran Proyecto de Transición Pacífica a la Democracia” puesto en las mesas de los Gobierno de España, Francia y los Estados Unidos, la UE, la ONU y la UA.

Los años finales de la colonización, la era de las Provincias, y el breve período de la Autonomía de Guinea Ecuatorial, dejaron signos inconfundibles de que la colonización española en Guinea Ecuatorial, marcada al final, con el marchamo de la civilización, la promoción intelectual, cultural y humana, fue modélica, en todo el Continente africano. Macías Nguema y Obiang Nguema se encargaron, en 50 años de segar las vidas de los hombres y mujeres que emergieron en Guinea Ecuatorial, durante los finales de la colonización, la Provincia y la Autonomía. Un vacío, casi imposible de cubrir.

Intentar salir al encuentro y aglutinar el importante reducto y resto de esos valores humanos, políticos, culturales, profesionales, intelectuales, guineos esparcidos por España, Francia, Estados Unidos, Alemania, Canadá o rezagados en el miedo y anonimato, dentro de Guinea Ecuatorial, es un obligado apartado en el proceso de transición democrática que propone y alienta la “Oposición Democrática de Guinea Ecuatorial en el Exilio”