Guinea Ecuatorial en el corazón.

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CON LA SELVA CADA VEZ MÁS CERCANA.

Por Severo-Matías MOTO NSA

No es nada desfasado ni exagerado afirmar que, al entrar en la independencia, el pueblo de Guinea Ecuatorial se perdió de nuevo en la espesura de la selva, en la que se mueve hace ya 50 y casi un año.

Pareciera que el objetivo casi global del deseo y espera de la independencia, durante los últimos años de la colonización, los cinco del estatus de Provincias Españolas de Ultramar y la Autonomía, fuera simple y llanamente, abandonar la LEY y la JUSTICIA y abrazarse a la LEY DE LA SELVA. Es decir, la ley del más fuerte.

TODO LO QUE COMIENZA MAL…

Las desavenencias habidas en el seno de la potencia colonizadora (Exteriores versus Presidencia) sobre la oportunidad o no, de interrumpir la Autonomía y saltar a la independencia; la violenta y desafortunada irrupción de A.G. Trevijano en apoyo de Macías Nguema Biyogo, irreconciliable enemigo de los españoles y temido por el propio pueblo guineo; hicieron que, por una parte, España lanzara aquel anatema: “Si queréis independencia, os la vamos a dar hasta las narices” (Don Luis Carrero Blanco). Y que, desde Guinea Ecuatorial, el Gobernador General (Díaz del Rio) soltara otro anatema en estos términos: “Haremos que gane Macías (el conocido como “loco”) para que escarmentéis.” No es menos preocupante y duro saber que la independencia mal dada y maldita, se entregó a cambio de la devolución de la colonia inglesa de Gibraltar…

ALGUIEN CREE QUE YO SE MUCHAS COSAS…

Quiero dejar muy claro que estas frases, tan tristes, tan letales y de profundo calado como maldición, no son ni serán nunca una invención imaginaria mía. Mis relaciones de joven y estudiante no tanto con los colonos puros y duros; sino con el mundo español de la enseñanza, Iglesia, Magisterio, Colegios, en Guinea Ecuatorial me permitieron conocer estas frases y sus autores.

Muy lejos de mí, pretender regodearme en el recurrente relato de esta -para mí y mi pueblo-tragedia. No tendría sentido recordar, si no fuera porque, si aquellos desgraciados pasos hacia la independencia de Guinea Ecuatorial se dieron en los finales de los años 60 (1968), superado medio siglo, con valores políticos y humanos (Democracia y alternancia política) nuevos y diferentes en España, al menos, uno, muy guineano, quiere creer que, 50 años después del desaguisado, unos (España) y otros (Guinea Ecuatorial) debieran cerrar tan triste capítulo de 50 años de desencuentro.  España, desde entonces, se ha ido remozando y estrenándose, de la dictadura a la democracia y la buen a gobernanza; del enquistamiento de un eterno gobernante, a la alternancia en el poder.

LA DICTADURA DE GUINEA ECUATORIAL NO ES HEREDADA…

Bien conocido y muy triste es que, aun cuando España-Estado estuviera en condiciones de soltar amarras (¡olvidando y disolviendo los anatemas, ante referidos!) y facilitar, secundar, promover, ayudar y proteger la normalidad política y democrática en la República de Guinea Ecuatorial, todo se vuelve y sería esfuerzo inútil, si en Guinea Ecuatorial no desaparece la dictadura militar que, desde el propio hecho de la independencia del país, dejó de tener sentido como “herencia española” de Franco…y se convirtió en República… Ni siquiera en reino…

Este soltar amarras es, desde luego, mucho más fácil y bienvenido por el pueblo guineo, que como es normal, poco tuvo que ver con los tejemanejes de los “líderes” guineanos de la independencia; Nada tuvo que ver con la locura de Macías, ni menos con el golpe de estado de Obiang Nguema. Se trata de un pueblo –según mi experiencia vivida, que ansía y necesita del apoyo de la comunidad internacional, donde se halla España, para salir, como España, de la dictadura, a la normalidad política y democrática. Aun cuando para desgracia y desesperación del pueblo guineano, España, potencia colonizadora, denegara, por las razones que fueran, esta ayuda, el pueblo de Guinea Ecuatorial seguiría mereciendo liberarse de la dictadura de la que (lo sabe todo el mundo) ya no pueden liberarse, solos. Obiang Nguema y los suyos de dentro y fuera lo saben y se regodean de ello.

La experiencia nos indica fría y abiertamente que, de los cincuenta años de vida independiente, bajo los anatemas y maldiciones que pesan sobre Guinea Ecuatorial; solo se beneficia la dictadura que, por una parte, permite a los feroces y desalmados dictadores hacer su agosto masacrando a la población; y por otra, hace que Guinea Ecuatorial sea un pozo sin fondo de corrupción, donde pescan, felices, los arribistas, espabilados, odiosos de la LEY y la JUSTICIA y amigos protectores de dictadores.

LA OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA DE GUINEA ECUATORIAL EN EL EXILIO…

La Oposición Democrática Guineana en el Exilio, desde Madrid, se ha puesto, en acción, con el propósito de revertir el desorden que en 50 años hace inviable Guinea Ecuatorial y sin horizontes, al pueblo guineo. La transición pacífica a la democracia, recogida en un proyecto de LEY DE TRANSICIÓN, y puesto en los despachos de la comunidad internacional; en las Instituciones españolas, desee luego, aguarda una respuesta a tiempo, activa y eficaz.

Don Felipe González, Presidente del Gobierno español, lo dijo, absolutamente convencido, en 1991, a su regreso de Guinea Ecuatorial:” Guinea Ecuatorial es un país viable, siempre que se deshaga del dictador y la estructura dictatorial implantada”.

Si esto dijo el Jefe del Gobierno español en 1991, el Jede del Estado Español, Don Juan Carlos I se expresó en términos aún más halagüeños y esperanzadores, en 1979: “Haremos de Guinea Ecuatorial una pequeña España”

Mientras esto llega, la selva, la ley de la selva, la del más fuerte, la del más inculto y silvestre, la del más armado, el más matón y asesino, la del más ladrón, la del drogadicto más irredento y la del más malvado, impera en Guinea Ecuatorial… Solos, los guineanos no pueden con la ley de una selva cada vez más cercana.